
Gabriel Heinze puede tener sus horas contadas en el Real Madrid. El defensa argentino, que no ha entrado en la convocatoria madridista para la Peace Cup, ya ha cumplido con su cometido de pretemporada, dar cobijo a Cristiano Ronaldo en sus primeros días de blanco, y su marcha del club parece inmediata.
Y el destino parece cantado: el París SG. El club parisino supo ayer que el precio del jugador es de tres millones de euros, una bicoca, y que está dispuesto a asumir el pago de parte de su salario (de 4,2 millones netos) durante las temporadas que firme de contrato con un nuevo equipo, de manera similar a lo que ha hecho con Javi García y el Benfica.
Las condiciones impuestas por el club blanco han terminado de convencer al PSG para lanzarse definitivamente a por el futbolista. Ayer mismo, el entrenador del club parisino, Antoine Kombouaré, se puso en contacto tanto con Heinze y con su representante, Roberto Rodríguez, para hacerles llegar una oferta formal que incluía un contrato por dos temporadas fijas y una más opcional. La operación podría cerrarse a comienzos de la próxima semana.