Abandonemos la verborrea con la que aliñamos nuestras cuitas diarias; vaciemos nuestra mente de pensamientos superfluos (trabajo, política, economía, familia, aficiones... Nada de nada); quedémonos en el silencio más estricto para que la sa...
Muerto el perro, se reproduce la rabia. Así es este mundillo absurdo, tan alejado de la realidad que incluso contraviene las más elementales reglas del sentido común que rigen el refranero. Lo de perro va por Guardiola, pero entiéndase la intenció...
Suele pasar que el fútbol nos lleva a recorrer en un pispás el trayecto de la euforia a la depresión, en ambas direcciones. Si en mi anterior entrada celebraba gozoso la potencia sexual de este Madrid que eyacula goles, ayer nos tocó vivir la amar...
El fútbol tántrico ha muerto. Viva el fútbol lujurioso del gol como un chof liberador lanzado hacia los cielos. Es la imagen del final del Clásico, unos abrazándose gozosos, vacíos, los otros enfilando los vestuarios cariacontecidos,...
Siempre he pensado que lo más duro de ostentar el poder, en cualquier ámbito de la vida, debe de ser mirarse en el espejo todos los días y comprobar que uno no tiene nada de shakespeariano. Nada de hombres formidables, esclavos de pasiones violentas e instint...